Demandar por despido en A Coruña

Un trabajador tiene un plazo de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para conseguir una indemnización o ser readmitido por la empresa. En dicho plazo, hay que presentar la papeleta de conciliación y si fuera necesario la demanda, por lo que es importante actuar rápido.

La carta de despido

En el momento del despido, la legislación laboral en España obliga al empresario a cumplir una serie de obligaciones:

  1. Entregar una carta de despido en el que se indiquen las causas justificativas del mismo y la fecha de efectos del despido.
  2. Entregar la indemnización de 20 días por año trabajado en los despidos objetivos, ya sea mediante un cheque, en metálico o un ingreso en la cuenta.

Existen varios tipos de despido, en función de la causa justificativa que motiva el despido:

  1. Despido objetivo: Existen causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que motivan el despido del trabajador. El despido requiere el preaviso de 15 días, y una indemnización correspondiente a 20 días de salario por cada año trabajado, con un máximo de doce meses.
  2. Despido disciplinario: El comportamiento grave y culpable del trabajador puede acarrear el despido disciplinario, sin que lleve a aparejada ningún tipo de indemnización, ni necesidad de preaviso.

Si el trabajador no está de acuerdo con el despido, tiene un plazo de 20 días hábiles desde la fecha efectiva del despido.

Presentación de la papeleta de conciliación laboral

La impugnación del despido comienza realizando una papeleta de conciliación laboral.

Una vez presentada la papeleta de conciliación laboral, el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación -conocido como SMAC- cita a la empresa y el trabajador para intentar alcanzar un acuerdo.

En este trámite, hay empresas que intentan alcanzar un acuerdo y otras no. Las posibilidades de que exista una oferta adecuada dependerá del tipo del despido, y de las facilidades que tiene la empresa para intentar alcanzar un acuerdo.

Es decir, que depende de la empresa la posibilidad de que exista una negociación, ya que no tiene ninguna obligación de realizar ninguna oferta.

Si se alcanza un acuerdo, tendrá la misma fuerza vinculante que una sentencia.

Demanda ante los Juzgados de lo Social

Una vez intentado la conciliación sin acuerdo entre las partes, el trabajador puede tiene que presentar una demanda ante la jurisdicción social, aportando el justificante del resultado del acta de conciliación.

La sentencia calificará el despido de la siguiente manera:

  1. Despido procedente: El empresario ha acreditado correctamente las causas del despido indicadas en la carta de despido. Es decir, el despido se ha realizado correctamente.
  2. Despido improcedente: El empresario no demuestras ante el juez las causas justificativas del despido, o no cumple los requisitos formales que establece la ley. El empresario podrá optar entre:
    • Reincorporar al trabajador en su puesto de trabajo, y abonar todos los salarios desde que se produjo el despido, hasta la fecha de la sentencia,
    • El pago de la indemnización correspondiente al despido improcedente.
  3. Despido nulo: el motivo del despido tiene que ver con discriminaciones prohibidas en la Constitución o en la ley, o cuando se violen los derechos fundamentales del trabajador. La declaración de este despido supone la readmisión inmediata del trabajador y el abono de los salarios correspondientes al período en el que no ha estado trabajando.

Si el despido es declarado procedente no tendrá ningún consecuencia negativa para el trabajador, ni la obligación de abonar costas.